San Martín y una pregunta que ya no se puede evitar: ¿A dónde va el santo?

El empate ante Deportivo Madryn volvió a dejar expuestas las dificultades de un equipo que necesita reaccionar cuanto antes. San Martín ganaba 2-0, tenía el partido en sus manos y terminó igualando 2-2. Pero el problema ya no es solamente un resultado: es una tendencia que se viene repitiendo.
San Martín de Tucumán atraviesa un momento que comienza a generar preocupación entre sus hinchas. El equipo no logra encontrar regularidad y, fecha tras fecha, deja la sensación de que algo falta para volver a ser ese conjunto protagonista que todos esperan.
El último capítulo fue el empate 2-2 ante Deportivo Madryn en La Ciudadela. El Santo había conseguido una ventaja de dos goles gracias a un doblete de Bruno Cabrera y parecía encaminarse hacia una victoria necesaria. Sin embargo, la expulsión de Jorge Juárez modificó completamente el partido y dejó al equipo con diez jugadores durante gran parte del encuentro.
A pesar de jugar con un hombre menos, San Martín logró ponerse 2-0 arriba y parecía tener la posibilidad de cerrar una tarde feliz. Pero Madryn no bajó los brazos. Claudio Corvalán descontó y, pocos minutos después, Luis Silba apareció para marcar el 2-2 definitivo. El Santo volvió a dejar escapar una victoria que parecía asegurada.
Y quizás ahí esté el punto que más preocupa.
Porque el empate ante Madryn no puede analizarse de manera aislada. En sus últimas tres presentaciones, San Martín perdió 2-1 ante Nueva Chicago, empató 1-1 con San Martín de San Juan y volvió a empatar 2-2 ante Deportivo Madryn. Son apenas dos puntos sobre nueve posibles, una cosecha demasiado pobre para un equipo que pretende pelear arriba.
El problema viene de más atrás. A lo largo del campeonato, el Santo ha alternado victorias importantes con derrotas y una cantidad considerable de empates. Incluso después de algunos triunfos que parecían marcar un cambio de rumbo, el equipo volvió a caer en la irregularidad.
Actualmente, después de 25 fechas, San Martín suma 32 puntos y se encuentra en la décima posición, una ubicación que lo mantiene todavía en carrera, pero lejos de la imagen de un equipo que pueda transmitir tranquilidad y confianza.
¿Y AHORA QUÉ?
San Martín todavía tiene tiempo para reaccionar. Pero cada fecha que pasa aumenta la necesidad de hacerlo.
La Primera Nacional es un torneo largo, competitivo y extremadamente parejo. No alcanza solamente con tener buenos momentos durante un partido. Hay que saber sostener las ventajas, cerrar los encuentros y, sobre todo, encontrar una identidad que permita mantener una línea de rendimiento.
Contra Madryn apareció una versión del Santo que ilusionó durante varios minutos: fue efectivo, convirtió dos goles y parecía tener el partido controlado. Pero también volvió a aparecer la otra cara: desconcentraciones, dificultades para sostener el resultado y un final que terminó dejando más dudas que certezas.
La reflexión para el mundo San Martín es inevitable: todavía no hay nada definido, pero tampoco hay demasiado margen para seguir dejando puntos en el camino.
El hincha acompaña, llena La Ciudadela y espera respuestas. Y ahora será responsabilidad del cuerpo técnico y de los jugadores demostrar que este equipo todavía tiene con qué levantarse.
Porque San Martín no necesita solamente ganar un partido.
Necesita volver a creer. Necesita recuperar confianza. Y necesita demostrar, dentro de la cancha, que está preparado para volver a ser protagonista.
El próximo desafío será ante Chacarita, como visitante. Allí comenzará otra oportunidad para cambiar la historia.
