Escandalo
Los representantes del futbolista de 18 años enviaron, este lunes, un pedido extrajudicial al Peixe exigiendo que se tomen las medidas pertinentes, tras el incidente que protagonizó con Ney.
Lejos de calmarse las aguas, Santos continúa inmerso en un clima tenso que poco aporta al club en un contexto de flojos resultados tanto en el Brasileirao como en Copa Sudamericana. Tras lo sucedido con Neymar en un entrenamiento del Peixe, Robinho Jr. acusó haber recibió “insultos ofensivos” y “una violenta bofetada en la cara“, por parte del experimentado jugador brasilero. Además, su propio entorno prometió emprender acciones legales si no se cumplen ciertas medidas presentadas ante la institución.
La defensa del joven futbolista, hijo de Robinho, solicitó cuatro disposiciones, en pos de no llevar el conflicto a una disputa legal: el inicio de una investigación interna para esclarecer lo sucedido; proporcionar imágenes de la sesión de capacitación; que exista un comunicado del club sobre las medidas adoptadas; y programar una reunión para discutir sobre una posible rescisión de contrato.
Sin embargo, si los pedidos eventualmente no se ejecutan, el entorno de Robinho entiende que habría un “incumplimiento de la confianza contractual” y un “compromiso con la seguridad en el lugar de trabajo“. Al margen de una hipotética finalización de su contrato con anticipación, también se contempla una indemnización por daños morales y materiales, tras el conflicto entre ambos jugadores.
