Ganó con lo justo
“Hoy vas a disfrutar de tu equipo”, se animó a decir Liam Rosenior, flamante entrenador del Chelsea, en la previa del cruce ante Pafos. La frase anticipaba una noche que parecía sencilla por la enorme diferencia de jerarquía entre los Blues y el último campeón del fútbol chipriota. Sin embargo, el trámite fue mucho más trabajado de lo esperado, aunque el objetivo terminó cumplido. Victoria por 1 a 0.
El partido no solo representaba una obligación desde lo futbolístico, sino también desde lo numérico. El Chelsea necesitaba ganar para meterse en zona de clasificación directa, en una Champions que entrega ocho boletos a octavos y deja a otros 16 equipos a disputar los temidos playoffs, una instancia cargada de riesgos y cruces pesados, donde hoy aparecen nombres como Manchester City, Borussia Dortmund, Barcelona e Inter.
Con Enzo Fernández como titular y un Alejandro Garnacho cada vez más protagonista desde la llegada del entrenador inglés, el Chelsea tomó el control desde el inicio. Monopolizó la pelota, jugó casi todo el partido en campo rival y superó a la defensa chipriota por todos los sectores, aunque sin poder romper el cero durante gran parte de la noche.
