La Hora de Palacios
Más allá del problema que representa para Rodolfo Arruabarrena la lesión del mediapunta, al chileno se le presenta una gran chance de sumar minutos tras varios ingresos a buen nivel.
El desgarro de Alan Velasco, sobre el que no hay muchas precisiones salvo la confirmación de Rodolfo Arruabarrena en la conferencia de prensa post goleada ante Unión, es una mala noticia para un Boca que está vivo en los tres frentes que disputa y que necesita de todos sus futbolistas a disposición, pero a su vez se presenta como una gran oportunidad para Carlos Palacios. El chileno está “con la flechita para arriba”, como dijo el propio Vasco tras eliminar a Racing en la Copa Argentina, viene acumulando algunos buenos ingresos que ilusionan.
Palacios se perdió todo el primer semestre a causa de una sinovitis crónica en la rodilla derecha que derivó en una intervención quirúrgica en febrero de este año. Sumó minutos por primera vez en el año en la victoria por 2 a 0 frente a Sarmiento por Copa Argentina, que marcó el inicio del segundo ciclo de Arruabarrena como entrenador del club. Sin embargo, dolencias en el pectíneo y un pequeño desgarro en el aductor lo marginaron de los partidos siguientes.
Desde el empate ante Gimnasia de Mendoza por el Clausura, sin contar la serie frente a San Pablo por Copa Sudamericana, el oriundo de Rancagua viene sumando minutos en todas las presentaciones de Boca. Y, pese a que en ese encuentro frente al Lobo mendocino se lo notó falto de ritmo y desperdició un contrataque que pudo suponer el triunfo del equipo, posteriormente tuvo buenas actuaciones.
Fue titular y una de las figuras en la victoria ante Central Córdoba en La Bombonera; entró cuando el partido estaba liquidado contra San Lorenzo en el Nuevo Gasómetro; tuvo una actuación preponderante en la épica remontada ante Racing que coronó con una asistencia a Enner Valencia para el último gol; y se asoció de buena forma con sus compañeros cuando le tocó ingresar con Unión, sobre todo con Leandro Paredes.
