6 julio, 2026

Adios a Mexico

El partido de octavos prometía emociones y no defraudó. Fue un 3-2 para los europeos en el que pasó de todo: retraso en el inicio, muchos goles, polémicas y un resultado incierto.

El encuentro entre México e Inglaterra en el Estadio Azteca por los octavos de final del Mundial 2026 se hizo esperar, pero la espera valió la pena. Pasó de todo en el 3-2 para los europeos, desde una tormenta eléctrica que demoró el inicio por una hora a un frenético ida y vuelta que mantuvo el resultado abierto hasta la última pelota.

La primera parte parecía consumirse entre el vértigo y los roces de un partido caliente. Sin embargo, en una ráfaga frenética llegaron los dos goles de Jude Bellingham, el descuento de Julián Quiñónes y las situaciones del local para merecer el empate antes del descanso.

Primero fue un desborde de Bukayo Saka por derecha tras una salida rápida desde el fondo a través de un saque largo de Jordan Pickford. El extremo del Arsenal se puso mano a mano por primera vez en la noche y logró centrar con claridad. Todas las marcas se fueron con Harry Kane, pero por detrás apareció libre Bellingham y de palomita puso el 1-0 a los 36 minutos.

Apenas dos minutos después, cuando México recién sacaba del medio y buscaba acomodarse tras el duro golpe recibido, una mala salida, una presión alta de México y Kane que recibe libre ingresando al área por derecha. El goleador esta vez se vistió de asistidor y dejó solo a Bellingham abajo del arco para que decretara el 2-0 en una ráfaga letal.

En un Azteca silenciado por dos mazazos tan rápidos como inesperados, la selección Tri reaccionó y luego de un centro que Raúl Jiménez peleó en medio del área, la pelota cayó en Julián Quiñones. El colombiano nacionalizado mexicano no lo dudó y con una volea furiosa le rompió el arco a Pickford para el 2-1 a los 42 minutos de la primera parte. Apenas seis minutos para tres goles y un subibaja de emociones.

El equipo de Javier Aguirre olió sangre y fue con todo en busca del empate. Y estuvo muy cerca de alcanzarlo. Un remate y un cabezazo de Jiménez más otra pelota que el propio 9 le bajó a Montes pero que Bellingham logró despejar a tiempo lo tuvieron al borde de la igualdad, pero Inglaterra sobrevivió a las embestidas locales y llegó al entretiempo con la ventaja mínima en el marcador.

El cierre del primer tiempo prometía un segundo apasionante y para agregarle más emoción a los ocho minutos Inglaterra se quedó con uno menos por la expulsión de Jarell Quansah.

El defensor fue a barrer en busca de quitarle la pelota a Jesús Gallardo, pero terminó pegándole un patadón al mexicano y árbitro iraní Alireza Faghani le mostró la tarjeta roja luego del llamado del VAR para que revisara la jugada.

Cuando México intentaba aprovechar el hombre de más, Inglaterra fue el que encontró el tercero con un penal convertido por Harry Kane después de una infracción que el arquero Raúl Rangel le hizo a Anthony Gordon.

Se jugaba un cuarto de hora y nueve minutos más Kane fue protagonista de otro penal, pero ahora para cometer una falta en el área propia que, luego de la revisión del VAR, Raúl Jiménez transformó en el descuento: 2-3.

Inglaterra logró aguantar con uno menos hasta el minuto 12 de descuento y consiguió una gran victoria en el Estadio Azteca para meterse en los cuartos de final. Sin embargo, a la noche le faltaba algo más…

En medio de los festejos con su gente, el mediocampista Jordan Henderson cayó mal luego de saltar uno de los carteles y se tuvo que ir en camilla por un fuerte golpe en el brazo.