3 julio, 2026

En un partidazo Portugal se metio en Octavos

El encuentro en Toronto por los 16vos de final del Mundial 2026 estuvo marcado por las decisiones arbitrales de anular tres goles por posición adelantada y sancionar el penal que dio lugar al empate por parte de Cristiano Ronaldo.

Portugual sobrevivió un duelo para el infarto y logró derrotar 2-1 a Croacia por los dieciseisavos de final del Mundial 2026, encuentro en Toronto repleto de polémicas y marcado por la intervención del VAR al invalidar ¡tres goles! y dar lugar a la revisión que resultó en el penal que permitió al seleccionado luso igualar el pleito con gol de Cristiano Ronaldo.

Momentos antes de que el Bicho anotara el 1-1 parcial fue víctima de la primera intervención del VAR y los jueces de línea, ya que logró derrotar la marca de Josip Šutalo y no falló al quedar mano a mano con Dominik Livakovic. Antes de realizar su característico festejo se marcó la posición adelantada, la cual se comprobó instantes más tarde al estar fuera de juego por pocos centímetros al lanzar a la carrera para vencer a su marcador.

El VAR intervino en favor del combinado ibérico pocos minutos más tarde al indicar al referí que se acerca a la cabina para analizar el supuesto agarrón de Nikola Vlašić sobre Renato Veiga, tras el cual el defensor portugués cayó al césped antes de poder impactar la pelota desde el tiro de esquina. Tras un breve análisis el noruego Espen Eskås marcó la pena máxima en favor del seleccionado luso, que gracias a la definición de Cristiano Ronaldo logró nivelar el pleito.

De manera similar a lo acontecido con Cristiano Ronaldo aunque a falta de diez minutos para el final con el encuentro 1-1, Petar Sucic se filtró entre los defensores para convertir el 2-1 en Toronto en favor del combinado croata. Alegría acompañada con un gesto por el embarazado de su pareja que fue interrumpido por el juez de línea, que marcó su posición adelantada al momento en que parte el pase que le dejó mano a mano con Diogo Costa. Una nueva sanción basada en meros centímetros respecto de la posición de Nuno Mendes, el último defensor luso.