8 junio, 2026

ENTRE LA BRUMA Y EL DESENCANTO: San Martín no arranca y el crédito del DT empieza a agotarse

En una tarde gris y fría, el “Santo” volvió a mostrar una versión deslucida frente a Quilmes. Sin patrón de juego, con un mediocampo que no genera y un planteo táctico que los hinchas califican de “inentendible”, el equipo deambula en la Primera Nacional mientras la paciencia en las tribunas se agota.

Hay una máxima en el fútbol tucumano: al hincha no lo para ni el frío, ni la llovizna, ni la crisis. Ayer, en una tarde de esas que invitan a quedarse en casa, el pueblo ciruja volvió a apostar por sus colores, llenando de calor una Ciudadela que, lamentablemente, recibió desde el césped un balde de agua fría. San Martín volvió a jugar mal, y lo que es peor, volvió a dejar esa sensación de que “la cosa no arranca”.

Desde el inicio, fue Quilmes quien dictó las condiciones. El “Cervecero” se mostró más certero, afianzado en su libreto y explotando las dudas de un San Martín que no lograba encontrarse en la cancha. El local no reaccionó; fue un equipo pasivo, carente de ese fútbol que la gente exige y que la historia del club demanda.

Análisis línea por línea: Un motor que no arranca
Si desglosamos el funcionamiento del equipo, encontramos una defensa que parece ser lo único “aceitado”. La dupla central cumple, pero las dudas aparecen por las bandas: los laterales suben, sí, pero la efectividad de esas proyecciones es casi nula, dejando más baches atrás que soluciones arriba.

Sin embargo, el núcleo del problema está en el mediocampo. Allí, donde se debería cocinar el fútbol, San Martín solo tiene marca. El “doble cinco” o los volantes internos se desgastan persiguiendo rivales, pero no generan. No hay una asistencia clara, no hay sorpresa, y eso termina condenando a los delanteros al aislamiento total.

El “pelotazo” como único recurso
El planteo táctico es, a esta altura, inentendible. San Martín deambula sin un patrón de juego definido. El único recurso parece ser el pelotazo largo para que el centrodelantero la baje y algún volante que llega de frente intente un milagro. Es una fórmula repetitiva, fácil de leer para cualquier defensa rival y carente de toda creatividad.

La desconexión del DT
Lo del Director Técnico ya entra en el terreno de lo místico. En las conferencias de prensa o en sus decisiones durante los 90 minutos, el RT parece ver un partido que no ven ni los periodistas, ni mucho menos los hinchas. Esa desconexión entre lo que pasa en el campo y la lectura del banco de suplentes es lo que más irrita al socio.

La gente lo sabe, lo siente y lo expresa. El murmullo ya es grito y el enojo es generalizado. San Martín es un gigante que camina dormido, y aunque la esperanza es lo último que se pierde, el fútbol hace rato que se perdió. Habrá que ver si hay reacción o si seguiremos viendo tardes grises, no solo en el cielo, sino también en el juego del “Santo”.

 

Nota: Jorge “Corcho” Rodriguez