Se termina todo para el Guapo
Vasco da Gama y Barracas Central se enfrentarán en el estadio São Januário de Río de Janeiro, por la sexta fecha del Grupo G de la Copa Sudamericana 2026, en un duelo decisivo para el conjunto brasileño y meramente estadístico para el Guapo. El partido comenzará a las 19:00 y tendrá un contexto cargado de tensión por la paridad de la zona, que llega abierta hasta la jornada final
Cómo llegan Vasco da Gama y Barracas Central al duelo de la Copa Sudamericana
Vasco suma siete puntos y todavía conserva chances de avanzar, mientras que Barracas apenas acumula tres unidades y ya quedó eliminado de la competencia continental. El antecedente inmediato entre ambos se disputó en la primera fecha, en cancha de Banfield, y terminó igualado 0-0 en un encuentro cerrado, con pocas situaciones y marcado por la fricción física.
El equipo de Río de Janeiro afrontará el compromiso con la obligación de ganar y esperar una ayuda desde Paraguay, donde Olimpia recibirá a Audax Italiano en el otro encuentro del grupo. El conjunto carioca llega segundo con siete puntos, igualado con el equipo chileno pero con mejor diferencia de gol, y necesita imponerse ante Barracas para sostener sus posibilidades de clasificación a los playoffs.
El recorrido en la Copa fue irregular: empató en el debut frente al Guapo, perdió sorpresivamente con Audax como local, logró dos triunfos consecutivos y volvió a caer en la fecha pasada frente a Olimpia en Asunción. Esa inestabilidad también se trasladó al Brasileirao, donde alternó buenas actuaciones ofensivas con problemas defensivos que le impidieron consolidarse en la parte alta de la tabla. En el cierre del semestre buscará sostenerse competitivo en el plano internacional antes del receso de mitad de año y encarar la segunda parte de la temporada con objetivos todavía abiertos tanto en el torneo local como en la copa.
Barracas Central llegará a Brasil ya sin posibilidades matemáticas de avanzar, condicionado por una campaña continental en la que nunca consiguió imponerse y terminó pagando caro su falta de eficacia en los momentos decisivos. El equipo argentino empató tres partidos y perdió dos, con apenas dos goles convertidos en cinco fechas, números que reflejan las dificultades ofensivas que arrastró durante gran parte del semestre.
