Mucha preocupación
El arranque del Torneo Apertura 2026 dejó una alarma encendida en la Liga Profesional: el estado de varios campos de juego volvió a estar en el centro de la escena. El caso de Racing, que reconoció públicamente que su cancha no llegará en condiciones óptimas para el debut como local ante Rosario Central, y el antecedente inmediato de Barracas Central frente a River, expusieron una problemática que preocupa a clubes, cuerpos técnicos y futbolistas.
Tras la derrota ante Gimnasia en La Plata, la Academia buscará cambiar la imagen futbolística este miércoles en el Cilindro, pero la atención se corrió rápidamente al césped. En redes sociales circularon imágenes que mostraban un terreno desparejo, con zonas visiblemente deterioradas, a pocas horas del estreno en Avellaneda. Ante la repercusión, el club salió a explicar los motivos.
Desde la institución racinguista aclararon que “el campo de juego presentará condiciones de un proceso todavía en evolución” y detallaron que el cambio de césped comenzó a inicios de 2025 con una renovación de fondo. En los primeros días de 2026 se procedió a la remoción del pasto de invierno mediante tratamientos químicos y trabajos mecánicos, para luego sembrar una nueva carpeta vegetal de rye grass.
El club explicó que los plazos se vieron condicionados por dos factores clave: el final tardío de la temporada 2025, que demoró el inicio de las tareas, y la escasez de lluvias, fundamental para el crecimiento de un césped joven. “Se espera que en las próximas dos semanas, con un clima más adecuado, la mejora se dé de manera sostenida”, indicaron desde Avellaneda.
El último partido oficial del equipo de Gustavo Costas en el Cilindro había sido el 1° de diciembre, cuando Racing eliminó por penales a Tigre en el Clausura 2025. Luego, el estadio solo fue utilizado para la final de ida del fútbol femenino ante Belgrano, el 10 de ese mes. Sin embargo, los trabajos iniciados el 3 de enero no llegaron a completarse a tiempo.
La institución detalló que el proceso incluyó la eliminación del pasto de invierno, cortes bajos, aireaciones, dressing de arena, riego y un plan de fertilización para dejar la base de gramilla en condiciones de desarrollarse. Aun así, el césped no alcanzó el punto ideal para el arranque del Apertura.
Durante la última etapa de la gestión de Víctor Blanco, el estado del campo de juego fue motivo de críticas constantes e incluso obligó al club a mudar un partido de Copa Sudamericana a la cancha de Lanús en 2024. La mejora del césped fue una de las prioridades de Diego Milito al asumir la presidencia y, durante gran parte de 2025, el Cilindro mostró una superficie en muy buenas condiciones. El actual retroceso, explican, responde exclusivamente a un proceso de renovación que aún no finalizó.
El caso de la Academia no fue el único que generó comentarios en la primera fecha. Barracas Central, en su estreno ante River, presentó un campo de juego muy irregular, con un rodar de pelota visiblemente afectado, algo que fue notorio durante todo el partido y generó quejas desde el propio desarrollo del juego.
